La cara oculta del Roque del Conde – Tenerife

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roque del conde
wildcanarias - carlos antolin

Circular por el roque más emblemático del Sur de Tenerife, el Roque del Conde.

El sendero comienza en Arona, concretamente en el barrio del Vento. Entre tuneras y tabaibas se llega al barranco del Rey, muy abrupto y de gran profundidad, barranco que limita y separa los municipios de Arona y Adeje.

Una vez atravesado el barranco del Rey se pierde el empedrado y comienza a divisarse unas espléndidas vistas panorámicas de las costas de Granadilla, San Miguel y Arona.

Nosotros ascenderemos al Roque del Conde por su cara más oculta y desconocida, por su ladera norte.

video 1:

video 2:

El Roque del Conde es un domo volcánico que pertenece al espacio protegido “Reserva Natural Especial de Barranco del Infierno” y que se eleva a una altitud de 1.001 metros sobre el nivel del mar. También se llama Roque de Ichasagua en recuerdo al jefe guanche que resistió alzado en estas cumbres varios años después de oficialmente haber terminado la conquista de Tenerife en el año 1496. En él hay algunos restos de grabados aborígenes. Dichos grabados han desaparecido expoliados en parte y destrozados por otra, sociedad incívica e idiotizada que no respeta absolutamente nada, algo común desgraciadamente en una sociedad donde las reglas se sustentan en el egocentrismo y la incultura. Desarrollo tecnológico versus deshumanización, insensibilidad y resumiendo mucho: idiotez generalizada.

Fotomontaje audiovisual de la ruta gran circular Torviscas Alto – Roque del Conde – Torviscas Alto:

Su formación geológica está encuadrada dentro del macizo de Adeje que, con el de Anaga y Teno constituyen las partes más antiguas de Tenerife. Debido a su antigüedad, la erosión ha actuado durante mucho tiempo y la zona es muy escarpada.

Este sendero nos recompensará con una extraordinaria vista panorámica de todo el sur y suroeste de la isla de Tenerife. Sendero de dificultad elevada y que nos obliga a trepar en varios tramos.

Fotografías de la ruta:

Barranco del Rey - Tenerife

Barranco del Rey – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Tenerife - imoque - degollada de los frailitos - ichasagua

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife
Degollada de Los Frailitos y Roque Imoque detrás nuestro

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Ichasagua - Tenerife

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife

Roque del Conde - Tenerife - vento - arona - ichasagua

Roque del Conde – Ichasagua – Tenerife
Vento – Arona

Barranco del Rey - Tenerife

Barranco del Rey – Tenerife

Barranco del Rey - Tenerife

Barranco del Rey – Tenerife

Barranco del Rey - Tenerife

Barranco del Rey – Tenerife

El Mencey Ichasagua nació en la segunda mitad del siglo XV en Adeje. A la llegada de los castellanos a la isla, conoció sus tácticas militares. Por eso atacaba los asentamientos de los colonos y asaltaba los rebaños de ganados, recuperando así, parte de los que habían robado los conquistadores. En 1502, Ichasagua fue nombrado mencey de Adeje por el Gran Tagoror Nacional, debido a un intento por parte de los alzados de recuperar el menceyato, principal menceyato en la época precolonial y gobernado por Pelinor a la llegada de los españoles. La proclamación del Mencey Ichasagua atacó a la sociedad colonial, que acababa de ser establecida en la isla. Debido al alcance político de este hecho y en una isla que, en estos momentos, todavía estaba empezando a ser culturalmente sometida, los castellanos deciden invadir el menceyato, por dos lugares diferentes. Sin embargo, el Mencey Ichasagua, que ya conocía los métodos de combate de los castellanos, ordenó a sus aliados que se distribuyeran por todo Adeje; Cuanto los invasores se dividían en columnas los alzados se concentraban y los atacaban juntos. Debido a la nueva estrategia que usaba Ichasagua y a que muchos de sus aliados tenían armas europeas, que habían arrebatado a las tropas castellanas durante sus enfrentamientos, especialmente en la gran batalla de Acentejo, los combates, aunque encarnizados, eran ganados siempre por los guanches. Estos combates duraron varios meses. Las derrotas castellanas producidas por las tácticas guerrilleras de Ichasagua, impulsaron a los invasores a cambiar de táctica, usando el engaño con el que habían ganado las guerras anteriores y conquistado Tenerife. Así convencieron a algunos guanches de sus ideas, consiguiendo que estos, al relacionarse con los alzados, provocaran la discordia entre los mismos.

Por eso, los guanches Pedro de Tacoronte, sus familiares y el príncipe Izora, aliados a los castellanos, comenzaron a relacionarse secretamente con algunos alzados de Ichasagua, hablándoles de una serie de promesas que habían hecho los conquistadores (los cuales, siguiendo la costumbre, nunca cumplirían). Don Pedro de Tacoronte y otros hombres reconocidos reúnen en el Tagoror a algunos de los alzados en un lugar de Abona que, más tarde, recibiría el nombre de Los Parlamentos. Los invasores negociaron la paz basándose en las mismas condiciones que en el tratado de Los Realejos. Estas proposiciones de paz fueron aceptadas por algunos de los alzados.

Tras esto, la asamblea se dirigió hacía El Llano del Rey (al píe del actual pueblo de Arona, el cual hasta fines del siglo XVIII en los documentos oficiales se cita como El Llano del Rey Ichasagua). Cuando llegó la comitiva ante el Mencey, este estaba rodeado de algunos de sus consejeros. Cuando el infante Izora se acercó a él y le habló de las proposiciones de paz, el Mencey, no pudiendo asumir la conquista de su tierra, la de Adeje, ni la traición de algunos de sus aliados, sacó un puñal que tenía guardado en el cinto y, sin mediar palabra, se lo hundió en el pecho. Así, al igual que sus ancestros, para los que el honor parecía serlo todo, y sin responder a las propuestas de los españoles, mediante el suicidio ritual murió el penúltimo Mencey Guanche.

Tras el fallecimiento del Mencey Ichasagua, algunos de los alzados aceptaron las paces de los castellanos y arrastraron consigo a muchos de los alzados, arruinando su honor, su futuro, y el futuro de una cultura y pueblo guanche que perduró durante milenios…

Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien…

A mi gran inolvidable compañía, Begoña, Delia y Alicia.

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