El Archipiélago Chinijo es un conjunto de pequeñas islas e islotes que se localizan al Norte de Lanzarote. Su nombre procede del vocablo lanzaroteño «Chinijo», que significa «pequeño», haciendo referencia al reducido tamaño de las islas que lo integran. Entre ellas destacan La Graciosa (en primer término) y Alegranza (situada justo detrás), así como los islotes de Roque del Oeste (también conocido como Roque del Infierno) y Roque del Este.
El conjunto de estas pequeñas islas alcanza las 19.270 hectáreas, que emergen sobre una plataforma que tiene aproximadamente 100 metros de profundidad media. Solamente La Graciosa se encuentra actualmente poblada, con aproximadamente 700 habitantes que siguen teniendo un vínculo directo con el mar, bien a través de la pesca o mediante el desarrollo de actividades vinculadas al turismo de naturaleza, respetuoso con los valores que se pretenden preservar en la isla.
La Graciosa comenzó su formación hace aproximadamente 45.000 años, manteniendo un periodo de continuidad eruptiva que se calcula entorno a 15.000 años. La actividad volcánica de La Graciosa dio lugar a los relieves que actualmente disfrutamos como parte singular de su paisaje. Entre ellos destacan el conjunto volcánico compuesto por las calderas de Aguja Grande y Aguja Chica, así como la Montaña del Mojón. Estos edificios volcánicos se alinean en el centro de la isla con una clara orientación Noreste Suroeste, representando los relieves más destacados de La Graciosa. En el extremo Suroeste de esta alineación volcánica se localiza, a orillas del Atlántico , Montaña Amarilla. Este espectacular volcán de colores ocre-amarillos, representa uno de los mejores ejemplos de hidrovolnanismo que se pueden encontrar en Canarias. En ambientes litorales, como este, la interactuación del agua del mar con el magma que se emite a la superficie en erupciones costeras, permite el desarrollo de procesos únicos que otorgan a estos volcanes formas, materiales y tonalidades muy especiales. Por lo general se trata de erupciones muy explosivas que dan lugar a grandes edificios volcánicos de amplias bocas, cuyas laderas abarcan superficies mucho mayores que las que se suelen asociar al resto del volcanismo de Canarias.
Actualmente el Archipiélago Chinijo forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias (Reserva Natural Integral de Los Islotes y Parque Natural del Archipiélago Chinijo). En conjunto, sus aguas constituyen una de las Reservas Marinas más grande de la Unión Europea.
Isla de La Graciosa desde el Mirador del Río.

El Mirador del Río representa una las creaciones arquitectónicas más características de César Manrique. Se encuentra situado en lo alto del Risco de Famara, a 474 metros de altitud, en la zona más septentrional de la isla. Desde aquí podemos contemplar una de las vistas panorámicas más espectaculares de Lanzarote: el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y el Risco de Famara.






La Isla de La Graciosa es la más oriental del Archipiélago Canario y uno de los bancos de pesca más ricos del mundo, siendo la reserva marina más grande de Europa.
Los islotes Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste (también conocido como Roque del Infierno), junto a la Graciosa, conforman el Archipiélago Chinijo. La palabra local “Chinijo” significa “pequeño”. El Archipiélago Chinijo junto a los acantilados de Famara fueron declarados en 1986 Parque Natural.
Partimos del bonito pueblo norteño de Orzola, donde embarcaremos en un ferry de las Líneas Marítimas Romero para desembarcar en cuestión de 25 minutos en la localidad de Caleta de Sebo, el primer ferry es el de las 8:30 a.m., hora en la cual embarco.







El mar se presentaba algo agitado con olas de entre dos metros y medio y tres metros, hasta bordear la Punta Fariones el barco se iba a mover un poco. En la toponimia de Lanzarote los “Fariones” son los grandes roques desprendidos de la punta Norte de la isla de Lanzarote. Una vez pasamos el “Farión de Afuera” se abre ante nuestros ojos los acantilados de Famara y la Isla de La Graciosa.

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero


Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero

Líneas Marítimas Romero
Caleta de Sebo

Líneas Marítimas Romero


Líneas Marítimas Romero
Desembarcamos a las 9:00 horas en el puerto de Caleta de Sebo y ya en tierra, voy directo a alquilar una buena bici de montaña que me permita recorrer la parte Norte de la isla; la jornada la divido en dos rutas, una primera ruta circular en la cual el 90% del recorrido lo realizo en bici, combinando algún pequeño tramo a pie, como la subida a la Montaña Bermeja y el paseo por el arenal de la Playa de Las Conchas; de nuevo en Caleta de Sebo, una vez recorrido todo el Norte de la isla, me dispongo a realizar la segunda ruta, ruta practicamente lineal que será realizada totalmente a pie a lo largo de 16 kilometros aproximadamente, el objetivo principal será coronar la segunda cima opuesta a Montaña Bermeja, Montaña Amarilla.
La primera ruta nos llevará a recorrer una distancia aproximada de unos 30 kilómetros. Ambas rutas tienen su inicio y final en la localidad y puerto de Caleta de Sebo, nuestro primer objetivo es alcanzar la Playa de Las Conchas a pie de la Montaña Bermeja.

Rent Bike Graciosa Island
Os dejo el nombre y el número de teléfono de la empresa que alquila las bicicletas en la misma localidad de Caleta de Sebo, solo desembarcar vemos justo en el muelle, al lado de la oficina de Líneas Marítimas Romero, las bicicletas expuestas; herramienta indispensable para ver por entera la isla en una sola jornada, la empresa es Rent Bike Graciosa Island y su Telefono y WhatsApp es: 679 61 65 61.
Las dos rutas que me llevaron a conocer y fotografiar por entera la isla de La Graciosa las realicé en 6 horas, empezando a las 9:00 horas de la mañana y finalizando unos minutos antes de las 15:00 horas, regresando a Orzola (Lanzarote) con el barco de las 15:00 horas, una vez más con Líneas Marítimas Romero.
Muy agradecido a Rent Bike Graciosa Island por su agradable amabilidad y profesionalidad.
Ruta 1: Caleta de Sebo – Montaña Bermeja y Playa de Las Conchas – Playa Lambra – Pedro Barba – Caleta de Sebo.









De Caleta de Sebo a Montaña Bermeja recorremos 6 kilómetros de distancia, pedalearemos cruzando a lo ancho y en diagonal la pequeña isla en dirección Noreste, hasta llegar a una playa de ensueño, la Playa de las Conchas, playa que se extiende a pie de la Montaña Bermeja, desde cuya cima a 157 metros de altitud disfrutaremos de unas vistas espectaculares en 360 grados a la redonda, un espectáculo visual que te paraliza y enamora, la paz que te invade es una experiéncia inolvidable; en breve espacio de tiempo habremos recorrido varios de esos 6 kilómetros vislumbrando una montaña de color rojizo, Montaña Bermeja, así como una senda bien marcada que nos llevará hasta su cúspide.


Montaña Bermeja (157 metros de altitud) y Playa de Las Conchas


Playa de Las Conchas
Dejamos la bici en el apeadero y me dispongo a subir mi primera cima de la isla, Montaña Bermeja (157 metros de altitud), las panorámicas desde su pequeña cima son impresionantes…

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas


Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas


Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Playa de Las Conchas – Alegranza

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Playa de Las Conchas

Montaña Clara – Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Alegranza

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Montaña Clara

Playa de Las Conchas

Montaña Clara

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas – Montaña Clara

Playa de Las Conchas

Playa de Las Conchas
Tras el pequeño recorrido a pie tanto a la cima de la Montaña Bermeja como al extenso arenal de la Playa de Las Conchas recuperamos la bici y nos dirijimos a los próximos siguientes objetivos, Caletón de Los Arcos, Playa Lambra y la segunda localidad de la isla, Pedro Barba.

Playa de Las Conchas

Caletón de Los Arcos





Playa Lambra






Alegranza




Pedro Barba

Acantilados de Famara – Punta Fariones

Acantilados de Famara

Acantilados de Famara – Punta Fariones


Acantilados de Famara





Acantilados de Famara


Famara




Punta Fariones – Orzola

Caleta de Sebo

Punta Fariones


Caleta de Sebo

Caleta de Sebo


Caleta de Sebo

Caleta de Sebo

Caleta de Sebo


Ruta 2: Caleta de Sebo – Playa Francesa – Playa de la Cocina – Montaña Amarilla.
Abandonamos definitivamente la bici y nuevamente desde la localidad de Caleta de Sebo nos dirijimos ya siempre a pie en dirección a Montaña Amarilla, ruta lineal que nos llevará a salvar unos 16 kilómetros aproximadamente entre la ida y la vuelta.

“Caminar es algo que está decisivamente relacionado con la independencia y la libertad”
Una de las cosas que aprendí, creciendo en un pequeño pueblo, fue “el arte de caminar” mundialmente conocido como dar el paseo, yendo en pequeños grupos o solos, comentando sobre la vida cotidiana, riendo, escapando del tedio de un modo inconsciente, respirando aire fresco…
Desde hace unos años que descubrí el placer de caminar solo, pensativo, relajado y es que este arte, como el de amar, solo se aprende practicándolo. Uno de mis grandes referentes fue y será David Henry Thoreau, quien, en su magnifico tratado Caminar, describe el don de deambular.
“¿Porqué resulta a veces tan arduo decidir a dónde caminar? Creo que existe en la naturaleza un sutil magnetismo y que, si cedemos inconscientemente a él, nos dirigirá”.
Esta es una de las tantas reflexiones que Thoreau, quien se retiró varios años a los bosques, escribió y que se pueden aplicar a la vida misma, no sólo al caminar. Los japoneses tienen una palabra que define un baño forestal, interiorizarse en el bosque donde todo es silencioso y tranquilo para relajarse, Shirrin-Yoku. Pero no hace falta salir de la ciudad para practicar este arte; la misma Virgina Woolf escribió que caminar sola por Londres era su mayor descanso.
Nos hemos olvidado de los pasos, del silencio. Muchas veces me sorprendo caminando por la ciudad con el móvil siempre en la mano, esperando la respuesta a un mensaje, atento siempre. ¿Es que no estamos solos nunca? Está claro que estar 24 horas disponible no ayuda mucho a la tarea de andar por andar, sin plan, sin rumbo, solo disfrutar de lo que nos rodea. Es difícil sacudirnos las dudas a pasos; las expectativas, los agobios, problemas y emociones, si no encontramos un momento de soledad.
“Pasear es un rito civil , caminar es una acto animal, pasear es algo social y caminar es algo más bien selvático, aunque sea por las calles de una ciudad, quienes caminan suelen anhelar la soledad” .
Es indudable que la compañía -sobre todo cuando es buena- es una maravilla. Muchas son las ventajas de tener personas que te inspiran a tu alrededor, que te ayudan; trabajar en equipo o compartir y colaborar en proyectos. El problema es cuando dedicamos toda nuestra energía a esto, y no a nosotros mismos. Caminar media hora al día libera endorfinas que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, fortalece el corazón, te da energía para continuar con la jornada, entre otras cosas.
Hay quien de un paseo al día pasa a viajar o incluso vivir caminando, todos los profetas en algún momento acudieron al desierto, hicieron peregrinación. Son muchas las rutas y senderos para peregrinos: el Camino Inca, 43 kilómetros en una maravillosa naturaleza que te llevan hasta el Machu Pichu en Perú; en Escocia el camino de St. Cuthbert, o el famoso camino de Santiago en España; mis caminos los encontré en Canarias. La mezcla de superación personal, el reto físico y conocer personas muy diferentes a nuestro entorno hacen de estos peregrinajes una herramienta esencial para la búsqueda de nuestro bienestar y momentos claves para cerrar etapas o comenzar nuevas. Cada une tiene sus motivos: religiosos, espirituales e incluso, como defendía William Hazlitt, la búsqueda de la libertad:
“El alma de una excursión es la libertad, la completa libertad para pensar, sentir y hacer exactamente lo que uno desee. Salimos de excursión principalmente para hallarnos libres de todo impedimento y toda inconveniencia, para dejarnos a nosotros mismos atrás en mucha mayor medida que para librarnos de otros.”














Playa Francesa

Playa Francesa




Montaña Amarilla

Montaña Amarilla



Playa de La Cocina

Playa de la Cocina

Playa de La Cocina

Playa de la Cocina
Iniciamos el ascenso a Montaña Amarilla, un empinado y semidescompuesto sendero nos eleverá a una cima cuyas panorámicas cortan la respiración, a 188 metros de altitud un horizonte lleno de belleza se abre de par en par a la vista, las emociones que se avivan ante tal belleza paisajística desbordan cualquier expectativa antes imaginada.
Montaña Amarilla (188 metros de altitud)


Acantilados de Famara – Volcán La Corona


Acantilados de Famara – Caleta de Sebo






Playa de la Cocina

Playa de la Cocina

Playa Francesa


Playa de La Cocina


Playa de la Cocina – Acantilados de Famara





Acantilados de Famara – Volcán La Corona


Acantilados de Famara – Volcán La Corona

Acantilados de Famara – Volcán La Corona

Acantilados de Famara – Caleta de Sebo














Orzola

Una vez de nuevo en Lanzarote abandonamos Orzola en dirección a Costa Teguise, directo a mi playa preferida, el Jablillo, y de allí una vez bañado y duchado, a La Villa de Teguise, a cenar y rememorar cámara en mano, todas las bellas imagenes captadas y grabadas por mis cámaras fotográficas de ese sueño llamado La Graciosa.


Arenas Blancas



Eso fue alguna vez porque recuerdo que fue cierto…